jueves, 12 de noviembre de 2009

Nuevamente víctima de la inseguridad

Me afanaron otra vez.

Lo peor de todo es que esta vez me lastimaron.

Ayer miércoles 11, al volver de mi clase de Flamenco, iba caminando por el pasillo de la estación Plaza Miserere hacia la escalera que va hacia la calle. Como siempre, llevaba mi celular Nokia 6101 en la mano (si lo llevo en el bolso no lo escucho ni siento la vibración entre todo el montón de cosas que llevo). Llego a la escalera y un tipo me dice algo que no entiendo puesto que voy conectada a mi MP4. En un momento el tipo agarra e intenta sacarme el celular de la mano. Claro está que yo no me lo dejo sacar, y viendo que no lograba su cometido, el tipo agarró mi dedo índice, de la misma mano donde tenía el celular, se lo metió en la boca y me mordió fuerte, obligándome así a soltar el teléfono, y finalmente salió corriendo.

Me fui a mi casa, caminando, con miedo, sin celular y con el dedo herido. Al llegar me desinfecté, pero esa noche no pude dormir. El dedo se empezó a hinchar y a la mañana siguiente estaba imposible de hinchado y dolía mucho. Esta mañana a primera hora mi vieja me acompañó al CEMIC donde me atendió el médico de guardia; éste me recetó un antibiótico, me mandó a dar la vacuna antitetánica y a consultar a un infectólogo para ver si había que hacer algo más por tratarse de una mordedura humana. Dicho y hecho: fui al infectólogo que atiende de guardia en otra sede del CEMIC y me recetó un antirretroviral (por simple precaución, a pesar de que según el infectólogo el riesgo de contagio de HIV por esa vía es "despreciable"), me hizo una punción, me mandó a hacer análisis y me hizo dar la vacuna para la hepatitis B.

Al final de cuentas no me importa tanto el celular, ya que esas cosas en algún momento se reponen, pero me muero de bronca y de rabia por la inseguridad en que vivimos. Por culpa de este gobierno de mierda que no tiene mano dura con los delincuentes tenemos que vivir con miedo, no podemos andar tranquilos por la calle, y todo porque hay hijos de puta que como no quieren estudiar ni trabajar, se dedican a sacarle las cosas a la gente, y no conformes con eso lastiman como me lastimaron a mí... bue dentro de todo la saqué barata porque el tipo pudo haber estado armado y pudo haber pasado algo peor, estos hijos de puta si pueden te matan porque no les importa tu vida... digo yo ¿hasta cuándo vamos a tener que seguir viviendo así?

En este año es la segunda vez que me roban... pero la primera vez en mi vida que me atacan de esta manera. Encima siento que soy karateka al pedo, porque ese negro de mierda me agarró tan de sorpresa (por eso te ganan los hijos de puta) que no pude reaccionar.

Cuándo podremos vivir tranquilos...