viernes, 6 de junio de 2008

Ya decía yo...

Debí imaginar que todo era mentira. Estaba teniendo demasiada suerte.

Era demasiado lindo para ser verdad.

¿Será momento de ir pensando en hacer las maletas y mandar todo a la puta mierda? Porque estando acá, va a ser imposible.

La Santa Muerte debe odiarme... porque se hace de rogar y no quiere venir a buscarme cuando desearía poder invocarla...

O tal vez soy yo, que no tengo los ovarios para agarrar un cuchillo y clavármelo en medio del cuello.

Las esperanzas están muertas... y yo me estoy muriendo con ellas en vida.

Esta misma historia continúa, sólo cambia el escenario en la escena del amor...

1 comentario:

Pinu dijo...

Opinaría pero no entiendo nada, no sé qué pasa...!!

Salute!